¿Qué es la Especificidad en el Entrenamiento Muscular?

La especificidad del entrenamiento es otro de los conceptos que podemos incluir dentro de las bases del entrenamiento; y que todo practicante de cualquier tipo de deporte o disciplina debe conocer.

La especificidad del entrenamiento se refiere a (valga la redundancia) que tan específico es este entrenamiento en función de las expectativas y demandas del objetivo final.

Es decir, un nadador realiza diferentes entrenamientos y tiene diferentes necesidades de adaptación con respecto a un corredor, quien a su vez, tiene diferentes necesidades respecto al levantador de pesas.

Si bien las bases son las mismas, no todos los entrenamientos son iguales de acuerdo a la disciplina realizada. Cada método de entrenamiento, ejercicio o rutina tiene aplicaciones específicas que conducen a un resultado final determinado.

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LOS COMPONENTES QUE CONFORMAN LA ESPECIFICIDAD DEL ENTRENAMIENTO

Existen dos componentes que dan origen a la especificidad de entrenamiento; el primero es el sistema de energía utilizado y el segundo es la biomecánica.

especificidad del deporte

EL SISTEMA DE ENERGÍA EN EL ENTRENAMIENTO

Cada objetivo de entrenamiento tiene asociado una determinada necesidad de los sistemas de energía del cuerpo, siendo tres los sistemas de energía que determinan la producción de la misma:

EL SISTEMA ANAERÓBICO DE FOSFATO DE CREATINA

Este es responsable de la máxima producción de energía en un espacio muy corto de tiempo, generalmente en ejercicios de algunos segundos de duración.

Asociados a este sistema de energía están las exhibiciones de fuerza, velocidad y potencia, como los esfuerzos de sprint corto, saltar o levantar un peso máximo.

EL SISTEMA ANAEROBIO DEL LACTATO

Este es responsable de la generación de energía durante un período de tiempo intermedio que dura entre 10 segundos hasta 3 minutos.

Asociado a este sistema de energía están los ejercicios que requieren importantes cantidades de energía a corto y mediano plazo lo que deriva en la producción de ácido láctico y un aumento de la demanda de oxígeno.

Los ejemplos incluyen sprint de 400m, un intervalo máximo de ciclismo durante un minuto o un ejercicio de fuerza realizado por series de 6 a 12 repeticiones.

EL SISTEMA DE ENERGÍA AERÓBICO

Este favorece a ese tipo de actividad muscular que está muy por debajo del esfuerzo máximo y se puede mantener casi indefinidamente en el tiempo.

Ejemplos son: correr largas distancias, el ciclismo de larga distancia o incluso el realizar caminatas prolongadas.

Por lo tanto nuestro entrenamiento debe ser específico a las exigencias del sistema de energía que involucremos en nuestros entrenamientos.

Si eres un atleta que tiene que mejorar la fuerza y la salida en potencia durante un corto intervalo de tiempo, debes adecuar tus necesidades de entrenamiento para reflejar esa demanda.

En este caso, por ejemplo, un entrenamiento aeróbico no va a producir el resultado deseado en el atleta.

EL ASPECTO BIOMECÁNICO DEL ENTRENAMIENTO

El entrenamiento también debe ser específico para los aspectos biomecánicos o relacionados al movimiento del deporte en práctica.

Un corredor no puede mejorar significativamente su capacidad de andar en bicicleta, modificando solo su demanda de energía a pesar de que esta se adapte a la perfección.

Es necesario el realizar movimientos específicos reales que luego serán utilizados para estimular los sistemas de energía.

Es decir, nuestro entrenamiento tiene que reflejar el movimiento básico a desarrollar, es decir debemos realizar movimientos articulares y específicos típicos del deporte que deseamos practicar para lograr resultados visibles y reales.

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